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miércoles, 25 de junio de 2008

La vida cotidiana. Vol. 2 Un día en las calles

Hola, hoy os vamos a hablar de lo que es un día en esta ajetreada urbe siempre en constante ebullición, llena de luces, sonidos y aromas, atestada de gente a pie, en bicicleta y en todo tipo de vehículos a motor. Dentro del propio viaje un paseo por sus calles es un viaje en si mismo, bajo un sol de justicia o una intensa lluvia esta ciudad nunca deja de sorprenderte, del mismo modo que Nueva York es la ciudad que nunca duerme, Tokio es la ciudad que nunca descansa, porque en ella cualquier momento es bueno para leer, pasear, degustar un dulce o simplemente vagar inmerso en el gentío humano.





En Tokio hay desde pobladas avenidas hasta inhóspitos callejones, eso sí, todos ellos poblados de vida y de puestecilos de comida rápida o de inverosímiles maquinas expendedoras (de las que ya hemos hablado). La modernidad cosmopolita se fusiona a la perfección con el Japón más ancestral, pudiéndose encontrar resguardado entre edificios un viejo templete sintoísta, que es un remanso de paz en la gris monotonía del oficinista del Siglo XXI. Restaurantes tradicionales donde la comida huele y sabea historia se dan la mano con las grandes compañías de fast food importadas del mundo occidental que salpica constantemente con notas de color el monótono clima oriental, y que es la tónica de este gran país.




Puestos en situación, ya no os extrañara lo que aquí relataremos acerca de lo que es un día en una gran metrópoli, que palpita con cada respiración que exhalan sus ciudadanos. La mejor forma de tomarle el pulso a esta ciudad es levantándose con las primeras luces de nuevo día, tomar un buen café y uno de los deliciosos bollos, que ya comentamos anteriormente, y dejar que el destino os guie, abrid vuestras mentes y comenzar a caminar pues cada paso que deis os mostrara un pedacito de esta tierra que seguro que no os defraudará. Bien, el abanico de posibilidades es tan extenso como la propia ciudad, en el podréis encontrar prácticamente cualquier cosa que se os ocurra, desde las opciones más conocidas de ocio y tiempo libre como son: el cine, el teatro, los videojuegos, restaurantes o librerías (bien sean tradicionales o las especializadas dedicadas al manga, un fenómeno que mueve masas) hasta las más tradicionales como son: los templos y recintos religiosos, o los parques, palacios y demás estructuras del Japón feudal.

Películas, música, musicales, literatura, se intercalan entre las tiendas mas punteras de la moda más chic y transgresora propuesta por las tendencias de Harajuku. Sin duda es inevitable hacer un descanso frente a cualquiera de los innumerables puestos o escaparates que podéis encontrar a lo largo de las avenidas más importantes como son: la calle eléctrica, la zona de Jimbocho y sus librerías, la zona otaku, el mercado de antigüedades, el mercado de la lonja…. una infinidad de pequeñas cosas que entrelazan el colorido puzle del país del sol naciente.











Del mismo modo, también es imposible resistirse a probar alguno de las galletas, aperitivos salados, pinchos o platos tradicionales que con esmero, rapidez y dedicación te sirven los amables lugareños en los puestos de comida callejeros, que al contrario de lo que se pueda pensar, son altamente económicos, saludables y deliciosos, es el lugar idóneo para degustar Takoyakis, (bolitas de pulpo rebozadas), okonomiyakis, (que consiste en una masa con varios ingredientes cocinados a la plancha a gusto del cliente), o los pinchos de pollo, ternera y cerdo, súper crujientes y muy económicos, un placer para el paladar que no repercutirá en vuestro bolsillo, además siempre resta la posibilidad de esperar a que pase uno de los “fresh bakery cars”, que no son otra cosa que furgonetas acondicionadas como pequeños obradores de pan y bollería ambulantes, bon apetit.






Pero, sin duda alguna, lo que hace especial a esta ciudad es que esta concebida como una enorme maquinaria que depende del correcto y sincronizado vaivén de sus ciudadanos, esto es o dicho de otra manera, que para que esta metrópoli se mantenga tal y como es necesita a cada momento de la colaboración ciudadana, para evitar que todo esto se convierta en una jaula de grillos. Debido a esto existen infinidad de protocolos y prohibiciones que rigen el día a día, entre ellas caben destacar unas cuantas como es el hecho de que está prohibido fumar en la calle, salvo en las áreas acondicionadas para su uso y “disfrute”, del mismo modo está prohibido o mal visto, según se mire, tirar basura al suelo o escupir, puesto que esto repercute en la imagen de la ciudad, además que sería una fuente de infección, por eso hay zonas habilitadas para tirar los residuos junto a las maquinas expendedoras o los numerosos seven eleven, que poseen varias papeleras para clasificar los residuos.





Y haciendo hincapié sobre el tema, hay que volver a hacer mención sobre el sistema de reciclaje nipón que contempla diversas categorías para su posterior tratado, es arto complicado pero a fin de cuentas logra su función, que no es otra que aligerar la carga del planeta tierra. Algunas de las categorías son: el metal, los plásticos, las latas, el papel, la ropa, la comida y otros residuos, previamente separados de los métodos de unión como grapas, cintas adhesivas, cuerdas o tapones, para ponerlos en su correspondiente recipiente. Este sistema se aplica tanto al uso domestico como a restaurantes o instituciones, bien sean públicas o privadas, de este modo, si vas a una cafetería o burguer tras consumir, y a la hora de dejar tu bandeja debes tirar tus residuos y clasificarlos, no molestarte en dejar la bandeja con todos los temas e irte o tirarlo todo al mismo sitio.



Este mismo sistema de respeto y concienciación se lleva hasta las consabidas maquinas expendedoras, marcando un código de pudor y uso correcto de las mismas. Esto es, y tras informarnos sobre el tema, que ciertas maquinas que en un principio compartían acera con las de refrescos, como eran las de cervezas y las famosas maquinas de braguitas, ahora han sido trasladadas a recintos más apropiados y lejos del alcance de los niños y pudorosos, como son las licorerías y los denominados “hoteles del amor” (que no son otra cosa que picaderos de lujo que se alquilan por horas) respectivamente. Además y para mayor seguridad para usar cualquiera de estas maquinas es preciso o bien el consentimiento del dueño del establecimiento o el uso de un pasaporte o documento que acredite la mayoría de edad.


Un punto más que interesante es el de la gestión del tráfico rodado y su posterior aparcamiento. El ingenio se desarrolla eficazmente frente a la escasez de espacio físico para aparcar y también debido, en cierto modo, a la normativa que prohíbe el estacionamiento a aquellos vehículos que no sean residentes o que no posean plaza de garaje asignada, o incluso que posean más de un vehículo y tan solo una zona autorizada. Por ello, no es de extrañar encontrar coches aparcados en cualquier esquina, callejón o badén, e incluso invadiendo la acera en tramos poco transitados. Debido a ello se han puesto a disposición de los conductores y ciclistas estos sistemas de almacenamiento de vehículos que amortizan el espacio logrando optimizar el mismo, por este mismo motivo, los vehículos suelen ser muy pequeños y reducidos en la zona centro y más grandes en las afueras donde el espacio para aparcar es más amplio, así mismo la presencia del fenómeno “tunning” solo se da en las zonas residenciales o en contados casos en el interior.








Al caer la noche, las luces envuelven al viajero y le hacen caer en un sueño onírico y le acompañan de vuelta a su lugar de residencia donde descansara, si así lo desea, hasta el próximo día, puesto que esta ciudad aguanta esto y muchísimo más, ya que al caer la noche un nuevo mundo de posibilidades queda al descubierto: bares, karaokes, cervecerías, mangas cafés o lugares de moral laxa esperan al viajero con los brazos abiertos y una cordial sonrisa de bienvenida.



Qué paséis un buen día y esperamos que hayáis disfrutado del paseo con nosotros, quizás mañana tomemos un día de descanso, o quizás hagamos una excursión… en cualquier caso permaneced atentos a vuestros monitores y que todo os sea propicio.

lunes, 23 de junio de 2008

La vida cotidiana: vol. 1 La Tv Japonesa.

Hola amigos televidentes, este post va dedicado a todos aquellos que tienen el culo cuadrao, los ojos resecos y la mente dispersa. Si, amigos, la televisión esa pequeña caja llena de gente que hace cosas, donde todo es posible y la vida es maravillosa. Si os gusta la televisión española es porque aun no habéis visto la japonesa, un consejo practico, para ver este tipo de televisión hay que tener una premisa: todo puede pasar y nada va a tener sentido, es mas puede que hasta vosotros y todo esto sea tan salo un anuncio más que es visto por gente que ve anuncios, paranoia, paranoia….

Si os gusta ver las cosas a cascoporro este es vuestro paraíso, un lugar donde nada empieza ni termina, donde los anuncios se fusionan con las películas, programas y entre sí mismos, dejándote en un estado catatónico. Puedes estar horas mirando la pantalla y tener la sensación de no haber visto nada, o de haberlo visto todo, no puedes discernir qué es lo que tratan de anunciarte, si es que ese es su objetivo. Desde bien temprano ya puedes percatarte de por dónde van los tiros, los programas infantiles son para echarles de comer a parte... primos de espinete y don pimpón obligan a los niños a danzar como posesos mientras cantan canciones sin sentido hasta que llega la madre y después de hacerles cepillar los dientes varias veces les tira al suelo y se los cepilla ella.

Para muestra un botón, aquí tenéis power taiso - choki choki – japan, es un fragmento de un programa que ponen de Lunes a Viernes, de 8.30am a 9:00am en el canal NHK2. Este programa se llama Okaasan to issho (おかあさんといっしょ) y sirve para que los niños empiecen con energía el día.



Dentro de la categoría infantil, otro programa de televisión interesante es Pythagora switch. Este programa de apenas 15 minutos trata de enseñar a los niños el camino del pensamiento, por medio de coreografías que desarrollan la motricidad y el vocabulario o a través de lo que en España se conoce como efecto mariposa, gracias al hormiguero de Pablo Motos, se trata de una serie de intrincados mecanismos vasados en el principio de movimiento continuo, esto desarrolla la percepción y la imaginación del niño.





Pero si hay algo que destacar de este formato televisivo nipón son: los concursos absurdos y la publicidad inverosímil. En ambos casos, la razón no tiene cabida, puedes ver de todo y hacer de todo y que nada tenga sentido o que lo que parezca una cosa acabe transformado en otra. Los concursos van mas allá del simple pasapalabra o cincuenta por quince, asemejándose a formatos como el gran prix o tienes talento. Podría hablar y mostraros cosas sobre miles de ellos, pero no quiero hacer esto muy pesado, simplemente os hablaremos de una competición de transportistas que vimos y grabamos (con el móvil, calidad baja, sorry) que fue lo mas impactante y absurdo que he visto desde humor amarillo.

El primero que vamos a contar trata de una carrera de relevos de electrodomésticos, sí, sí, de electrodomésticos. De llevar carritos con cajas como si de repartidores del súper se tratasen, pasando el relevo al del mueble de cajones de plástico para meter la fruta (con muñequito de peluche arriba del todo sin que se caiga), hasta terminar al mejor de todos (no se si será el mejor pero el que más te ríes) que consiste en llegar a la meta con una neveraza de dos metros subida a las costillas sin que se caiga al suelo, increíble.



Después viene el concurso de llevar una cama, con su colcha, sabanas y demás, a un quinto o sexto piso, pero desde la calle hasta la terraza (vamos, que ni los de Bilbao hacen eso). Consiste en que dos personas envuelven la cama con fundas para que no se raye abajo en la calle, otros dos suben corriendo por las escaleras, va por tiempo, y tiran unas cuerdas para que los de abajo las aten a la cama, entonces los dos de arriba solo tienen que tirar hacia arriba de las cuerdas y subir la cama por la fachada, es para verlo.

Y el último concurso (el que más guerra da) consiste en que se eligen dos casas cualquiera, tipo chalet, y a los inquilinos se les lleva a un autobús en el cual hay una televisión para que puedan ver lo que están haciendo en sus casas estos “transportistas”. Primero lo que hacen es forrar toda la casa con protectores de esponja o de plástico, paredes, suelo, escaleras y demás. Después hacen fotos de todas las cosas para ver su posición, por ejemplo la colocación de los libros en una estantería o los cubiertos en el cajón de la cocina, y tras haber sacado fotos hasta del gato, lo meten todo, o sea “todo” lo de casa en cajas y lo meten en un camión. Pero no lo meten como en España, lo que caiga en la caja y pa dentro, no, cogen plato por plato, aparato por aparato, muñequito por muñequito, camisa por camisa, cuchillo por cuchillo y la envuelven por separado metiéndolas así en cajas, y dentro de las cajas, rellenas de esponja, cada cosa por separado, clasificándolo todo con flechas, dibujos e indicaciones. Todo esto está muy bien, pero aquí no termina la cosa, después de todo este fregao, el siguiente paso es llevar los camiones a la otra casa y montarla como estaba la anterior. Un rompecabezas vamos. ( lo siento pero no podemos subir mas videos, por que exceden la capacidad permitida).

Después de todo este lio que os hemos contado, vamos a hacer solo una pequeña mención sobre los bienaventurados “anuncios japoneses”, solo mención porque necesitaríamos un post entero para explicar el intrincado mundo de la publicidad nipona. Uno de los que más me ha impresionado ha sido el de softbank (el Vodafone de aquí), no por nada en especial, tan solo por el hecho de ver una reunión de gatos blancos de diversas razas “conspirando” en círculo, lo mejor son las vocecillas, juzgad vosotros mismos
















Y con esto terminamos la primera entrega de la nueva sección acerca de la vida cotidiana en Japón vista con ojos incrédulos occidentales, espero que os haya gustado y que eso se refleje en vuestros comentarios, un abrazo y hasta el próximo post. Vaya trabajazo tiene subir los videos y documentarse, telita.

domingo, 22 de junio de 2008

Our House in the Middle of the Street (nuestra casa en mitad de la calle)

Hola, Ohayou Gozaimasu!!!! Hoy es un dia gris y lluvioso en este nuevo distrito, un lugar en las afueras de las afueras, es tan tranquilo que hasta los cuervos han decidido hacer las maletas y abandonar este lugar. Hoy como os prometimos ayer publicaremos las fotos de nuestra nueva-vieja residencia, y también un par de fotos de alguno de los productos que compramos en el súper que hay justo debajo y que menudo palazo nos pego, pero, por fortuna hoy hemos encontrado un poco más lejos atravesando el paso a nivel del tren otro supermercado muchísimo más barato, pero que de todas formas sigue siendo caro en comparación con Madrid.



Dos cosas buenas tiene nuestro barrio, es que es como ya dije tranquilísimo y que tiene pequeños locales de comida superacogedores y tradicionales, tan tradicionales que incluso es prácticamente imposible pedir en alguno porque no te entienden. Cabe destacar una pequeña hamburguesería, que para nada tiene que ver con las de las grandes cadenas americanas, es muy acogedora y pertenece a un pequeño grupo hostelero, se llama Mos Burguer. Aquí podéis comer una suerte de “hamburguesas” de diversos sabores, texturas y con gran variedad de alimentos desde gambas, pescados, costillas, ternera, cerdo, pollo y arroz, acompañados de guarnición e fideos fritos, una especie de pisto picante, curry o la tradicional lechuga, tomate y queso, eso si todo acompañado de salsas especiales como: salsa a la pimienta, mostaza aderezadas con miel y especias, o una mahonesa súper suave y cremosa con trozos de cebolla.

Como dato súper interesante, es que aquí los “panecillos” de las hamburguesas son de todo menos panecillos típicos, van desde un sucedáneo del bollo suizo, a un crujiente parecido al hojaldre, pasando por lo mejor que he visto un “pan” hecho con arroz frito. He incluso la guarnición y los postres tienen especial atención, ya que las patatas son patatas cortadas a mano totalmente caseras, sanísimas sin apenas aceitazo y sin sal de mas, y de los postres hablare del que he probado, una especie de Sandy súper ligero hecho de espuma de leche congelada con cereales y una especie de bolitas gelatinosas de sabor peculiar.










El tema de la pastelería en Japón es digno de mención, trabajan las masas de los bollos como aumenticos maestros, dando siempre el punto exacto tanto de azúcar como de esponjosidad a todas sus creaciones. Tienen bollos tipo pan, parecidos a bizcochos, de la rama de los croissants, y su especialidad que son los bollos rellenos de mil cosas. Si tenéis la oportunidad no dudéis ni un momento en entrar en alguna de las confiterías-casas de té, ya que podréis ver con vuestros propios ojos a los maestros pasteleros con sus gorros y delantales al mas puro estilo Yakitate, sacando bandejas y bandejas de deliciosos bollos aun calientes que logran que salives con tan solo olerlos, es un placer para los sentidos.

Las normas de convivencia de esta, nuestra comunidad, son alienantes te hacen comportarte como si formaras parte de un silencioso entramado nacional que hace que el país funcione, eficaz, seria y racionalmente, dejando capadas las libertades del individuo, que son suplidas por un “ente” colectivo de personalidad globalitaria. No puedes hacer prácticamente de nada y además debes de transformar tu casa en una sede de una planta de reciclaje que para si la quisiera All Gore. No puedes hacer ruido desde las nueve de la noche hasta las nueve del dia siguiente, no puedes coger cosas de la calle y llevártelas a casa, no puedes traer gente a dormir ( porque te cobran 2000 yens por persona, además de que como no duerma de pie no entra), tienes que quitarles las grapas a los periódicos y revistas, separarlos, doblarlos en formato DinA4 y atarlos con una cuerda para luego dejarlos abandonados una semana en la calle hasta que pase el camión del reciclaje. Y porque no quiero entrar en los temas del reciclaje de latas, botellas, y demás productos desechables que ríete tú de nuestro sistema de reciclaje con tres categorías, aquí hay una siete. Y lo mejor de todo, no se puede aparcar en la calle, pero si se puede meter los coches doblaos en un callejón o en mitad de la acera como quien deja una bicicleta.

Nuestro día hoy a sido bastante tranquilo, debido en parte a la lluvia constante y en parte al cansancio que produce “descansar” en el suelo, así que hoy será un post algo más breve de lo que os teníamos acostumbrados, pero será solo hoy y no se convertirá en una tónica. Por cierto, ya conoceréis al Sr, Gato, la mascota oficial de la pagina, sed buenos con él y nos leemos más adelante, un abrazo.